Pieces of Skin

Hay trozos de piel que se desprenden de mí, palabras, lagrimas y recuerdos... ¿Por cuanto tiempo puedo conservarlos?

Estamos tan lejos que ya no alcanzo a ver el color de tus ojos, el verdadero, el que representa tu alma, ya no puedo ver a esa persona que tanto amaba y solo veo una imagen de ti, tan llena de adornos, con manos llenas de tanto cariño acumulado y sin embargo te percibo vacío, no estoy diciendo que seas un cuerpo sin alma, sin embargo ya solo se lo que el mundo sabe, ya solo veo lo que un extraño ve, el color de tus ropas, el peinado que llevas hoy, la sonrisa que dibujan tus fotos, pero ya no se nada de ti.

A veces llega con el aire, como el amanecer, con una sonrisa o una lagrima, pero siempre es lo mismo, esa sensación en el pecho, los ojos llenos de brillo, el labio entre los dientes. Siempre estallando por dentro sin cambiar el semblante. Esa tristeza. Soledad.

Quisiera llevar mi silencio al borde del abismo, tomarlo con entre mis manos, llevarlo hacia mi boca y beberlo, liquido como la sangre tibia, sentir como escurre por mi garganta ensuciando mis ropas. Abrir los brazos para abrazar el cielo y dejarme caer al precipicio sintiendo mi cabello rozar mi rostro como navajas, cegando mis ojos. Caer y morir, en un estruendo, donde nada se le parezca al silencio, morir estallando en sonidos imperceptibles solo por la muerte.

Desearía liberar mi alma con un suspiro, con un beso, exhalando el humo de mi cigarro.

De que sirve abrir el alma,
brindar de besos a la noche,
jurarle amor eterno al silencio,
llorar la partida del viento.

De que sirve ser sincero,
dejar tu vida en sus manos,
humedecer sus hombros,
rogar sus abrazos.

De que sirve no serlo,
vivir frunciendo lo labios,
tragando tus palabras,
escribiendo en secreto. 

De que sirve amarte,
de que sirve ser amado,
si la lógica de la historia
no concuerda
con las mismas personas.

De que sirve,
si de una u otra forma,
al final de día
seguiré solo.

Esta noche quisiera permitirme el llanto, la sutileza del instante donde una lagrima recorre mi rostro, el sabor que representa la melancolía, la tristeza. No hay razón alguna o hay miles de ellas para quebrar el silencio que invade mi cuarto con un suspiro entrecortado por el llanto.

Las noches como esta, donde lo que sientes golpea tu pecho como las olas contra las piedras, como la briza que salpica tu rostro. Estas noches trémulas, sin luna ni estrellas, vacías y aun así hermosas me hacen creer que no existo, que no estoy aquí, donde solo somos parte de un panorama, me hacen desear puntuar el día en que me perdí.

Podría darle una razón a cada una de mis acciones, pero la verdad aunque existen ya no tengo la intención de explicarlas.

Pierdo la mirada en la silueta del sol, aunque mis ojos se inyecten de sangre y mis vista se vuelva cristalina, se que mis lagrimas se verán consumidas en su calor. Es casi como la seguridad que me dan tus hombros cuando quiero descansar mi llanto.

Que importa ya, no puedo callar todo el tiempo, si desnudar mi alma brinda vida a mi corazón, si decir lo que siento me devuelve el aliento, ¿Por qué guardar silencio?

Podría jurarte amor por el resto de mis días, pero no es así, no por que no te ame, eso nunca lo sabré, si bien eh de reconocer que no había igual a lo que sentía por ti, tampoco hubo un sentimiento que me lo afirmara, pero eso no dependió de mi.

Algún día de tantos, justo como hoy, imaginaba un mundo diferente, con tu corazón en mis manos y el mío en las tuyas, pero esos sueños nunca perdieron su esencia lírica, invadidos por la noche veía mis manos vacías y mi corazón atado a la suela de tus zapatos, esas no eran las condiciones que esperas vivir amando a alguien.

Me siento encerrado tras cuatro paredes,ante mí la puerta abierta, pero igualmente atrapado, claustrofóbico de mi propio cuerpo.

Estoy cansado de guardar como secretos las cosas que me molestan de los demás, somos amigos, eso no significa que no tengas defectos (incluso yo) o que yo no pueda lidiar con ellos. :D

Déjame besar lentamente tus labios, recorrer cada pliegue de tu piel, saborear el sol en tu frente y la noche en tu vientre. (240810)